miércoles, 11 de noviembre de 2009

el pricipe enamorado

Hace mucho tiempo vivía un Príncipe en un enorme castillo, que buscaba princesa con quien casarse y tener muchos hijitos. Su padre el rey hizo el anuncio que todo el reino esperaba.- El día del cumpleaños del Príncipe, que será dentro de catorce días y catorce noches, la muchacha que le haga a mi hijo el mejor regalo y por tanto el que más le guste a él, la eligirá como esposa para acabar siendo la reina de este castillo.La sorpresa fue mayúscula y creó una gran espectación y alegría allá donde la noticia se escuchaba. Todas las muchachas del reino, de algunas ciudades del alrededor e incluso de algunos paises extranjeros, se dieron cita el gran día del cumpleaños del Príncipe.Los regalos eran espectaculares, joyas, cofres repletos de oro y diamantes, caballos traidos de Arabía, Toneles del mejor vino español y otros muchos y de los más variados de todo el continente.Pero el Príncipe se fijó en un regalo que era una simple caja, a decir verdad era una caja muy bonita de madera, pero lo que más le llamó la atención al Príncipe fue que la caja estaba abierta y dentro no había nada, estaba completamente vacía y por supuesto el Príncipe no entendió nada. Hizo llamar a su mayordomo y le pidió que localizara a la muchacha que se estaba burlando de él y que su regalo había sido nada.Pocos minutos después el mayordomo se presentó anunciando a la muchacha que no le había hecho ningún regalo y por supuesto el Príncipe le preguntó:- Me puedes explicar porque te has querido burlar de mi no regalándome nada. Dijo el Príncipe dándole la espalda a la muchacha.Con voz temblorosa la muchcha pudo decir:- Lo siento Príncipe, pero por el camino me encontré con tanta gente que lo necesitaba más que usted, que lo repartí todo.El Príncipe solo escuchando la voz dulce de la muchacha y su grandiosa generosidad, se dió media vuelta, se arrodilló y sin mirarle el rostro dijo:- No me importa como seas por fuera, porque por dentro he visto que quiero que seas la madre de mis hijos y la reina de mi castillo y mi corazón. ¿Te quieres casar conmigo?.- Ella se arrodilló junto a él y por primera vez se miraron a la cara y descubrieron lo bellos que eran y lo mucho que se amaban.Se besaron dulcemente y anunciaron el compromiso. Juntos repartieron todos lor regalos del Príncipe y todo el reino lo agradeció.Fueron muy felices y reinaron con sabiduría y justicia, hasta el final de sus días.

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